
Supongo que desde los tiempos de mi abuela la frase “cuando tú vas, yo ya fui y vine” se ha utilizado para demostrar y hacer notar un conocimiento o sabiduría superiores adquiridos por la experiencia de la vida. Normalmente se aplica en un orden jerárquico. Los abuelos lo dicen a los padres y los padres a los hijos y así sucesivamente.
Sin embargo, ¿pudiera ser que en estos tiempos exista una situación en la que los hijos volteen hacia los padres y les digan “cuando tú vas, yo ya fui y vine”?
Antes de que levanten sus cejas en asombro y negación, les pregunto ¿cuanto conocen o saben acerca de Internet? Y no solo de Internet, si no de toda la tecnología que esta en boga, tanto celulares 3G como los Ipods, Mp3s, PSPs y demás. Esta es quizás la única área de la vida actual en la que un niño o adolescente pudiera voltear y decir esta frase a sus padres sin quien pueda refutarlo.
Es por eso que comienzo una serie basada en esto. El gran mundo del Internet y la tecnología que se ha salido del control y las manos de los padres.
Parte I: Sexting
En enero de este año tres jovencitas de Pennsylvania fueron arrestadas bajo los cargos de producción y distribución de pornografía infantil. ¿Qué era el dicho material confiscado? Fotografías de ellas mismas semidesnudas. Las fotografías las enviaron por correo electrónico y celular a sus novios adolescentes. Los jovencitos fueron arrestados bajo los cargos de posesión de pornografía infantil.
¿Qué es “Sexting”? viene de la palabra “texting” en inglés que significa mandar mensajes de texto. Sin embargo, el sexting no es de distribución exclusiva por medio de celulares. Cualquier material con contenido sexual en imagen o texto que se envíe por medio de un correo electrónico cabe dentro de la misma categoría. Así mismo por medio de las páginas de redes sociales.
Para algunos se ha iniciado un acalorado debate social acerca de si deberían procesar o no a los adolescentes que cometen este tipo de tonterías como poseedores de pornografía infantil. Si los procesan y los condenan, no solo pasarían tiempo en la cárcel, pagarían multas o harían servicio social. Además de todo eso serían boletinados y marcados como depredadores sexuales por el resto de su vida en una base de datos.
Sinceramente, el Internet y la tecnología están creciendo y avanzando a una velocidad tan rápida que incluso los gobernantes no alcanzan a legislar lo suficientemente rápido para controlar el mundo virtual. Así que por ahora no es mi interés el debatir si deberían ser procesados o no. Eso merece su propia columna.
Por ahora lo importante es saber como es que los adolescentes llegan al punto de distribuir fotografías de ellos desnudos por Internet o por celular, y como es que sus padres no se dan cuenta. Normalmente la sociedad mexicana va algunos pasos atrás de las tendencias americanas. Así que debemos de estar alertas.
Si uno busca en YouTube videos de peleas afuera de escuelas uno encontrará un resultado enorme de videos tomados con celular afuera de preparatorias y secundarias públicas en México. Si algo tan crudo como una pelea escolar se encuentra fácilmente en Internet, ¿Qué nos hace suponer que no existen adolescente practicando el “sexting” en México? La ignorancia.
El Internet y los celulares con cámara ahora están disponibles para cualquier estrato social en México. Ya no es algo inalcanzable. Sin embargo, en México entre la gente adulta existe un gran analfabetismo tecnológico. Algunos padres de familia no saben usar un celular, mandar un mensaje, tomar una foto y mucho menos subirla del celular al Internet.
Otros, no saben usar una computadora. Ni siquiera se imaginan qué es un correo electrónico, el MySpace, Facebook, Twitter, LimeWire o el Messenger. Pero además, aunada a su ignorancia tecnológica esta una enorme apatía por aprender. Prefieren hacer todo “a la antigüita” y hasta tienen una jactancia por los métodos rudimentarios de antaño. Por eso llega un momento en el que sus hijos pueden decirles “cuando tú vas, yo ya fui y vine”.
El Internet y la tecnología es parte de la adolescencia actual. Un adolescente aprenderá rápidamente como funciona todo, casi por intuición. Es parte de un requisito social. Es aprender a hablar el idioma que todos hablan. Es ser parte del grupo, se convierte en parte de su identidad y de su movilidad social.
Sin embargo, el peligro reside en el hecho de que se combina esta tecnología con la influencia sobre sexualizada en el mundo. Basta con ver las fotografias de perfil de MySpace para ver como el aparentar ser sexy es un anzuelo para obtener atención, amistades o algo mas. Las barreras de lo que moralmente seríamos capaces de hacer en la vida real se hacen borrosas en el Internet y se abre un mundo de posibilidades.
Fuera de los parámetros morales subjetivos u objetivos de los diversos puntos de vista, el enviar fotografías de uno mismo desnudo por Internet o por celular siempre será una idea estúpida. Se ha dado el caso de que algunas jóvenes que han mandado fotos de ellas desnudas a sus novios, que después de cortar la relación se enteran de que sus exnovios han enviado sus fotos a toda la escuela. Muy al estilo del caso de Belinda.
Definitivamente es responsabilidad de los padres saber que pasa con sus hijos. Aquellos que sean analfabetas tecnológicos, alfabetícense. Actualmente no es una opción, es un requisito. Sepan que hacen sus hijos en Internet y en sus celulares.
Comuníquense con sus hijos. Platiquen de los peligros de enviar o recibir fotografías o videos con algún tipo de contenido sensual o sexual. Más vale prevenir que lamentar. México tardará mucho tiempo en darse cuenta que el “Sexting” esta ocurriendo. Los únicos que podrán proteger a sus hijos son los mismos padres. Aquí no habrá quien arreste a los adolescentes que distribuyan sus fotos. Esta es mi perspectiva, Desde Juárez.
Parte II:
En Internet … ¿24 horas de maltrato?
Sin embargo, ¿pudiera ser que en estos tiempos exista una situación en la que los hijos volteen hacia los padres y les digan “cuando tú vas, yo ya fui y vine”?
Antes de que levanten sus cejas en asombro y negación, les pregunto ¿cuanto conocen o saben acerca de Internet? Y no solo de Internet, si no de toda la tecnología que esta en boga, tanto celulares 3G como los Ipods, Mp3s, PSPs y demás. Esta es quizás la única área de la vida actual en la que un niño o adolescente pudiera voltear y decir esta frase a sus padres sin quien pueda refutarlo.
Es por eso que comienzo una serie basada en esto. El gran mundo del Internet y la tecnología que se ha salido del control y las manos de los padres.
Parte I: Sexting
En enero de este año tres jovencitas de Pennsylvania fueron arrestadas bajo los cargos de producción y distribución de pornografía infantil. ¿Qué era el dicho material confiscado? Fotografías de ellas mismas semidesnudas. Las fotografías las enviaron por correo electrónico y celular a sus novios adolescentes. Los jovencitos fueron arrestados bajo los cargos de posesión de pornografía infantil.
¿Qué es “Sexting”? viene de la palabra “texting” en inglés que significa mandar mensajes de texto. Sin embargo, el sexting no es de distribución exclusiva por medio de celulares. Cualquier material con contenido sexual en imagen o texto que se envíe por medio de un correo electrónico cabe dentro de la misma categoría. Así mismo por medio de las páginas de redes sociales.
Para algunos se ha iniciado un acalorado debate social acerca de si deberían procesar o no a los adolescentes que cometen este tipo de tonterías como poseedores de pornografía infantil. Si los procesan y los condenan, no solo pasarían tiempo en la cárcel, pagarían multas o harían servicio social. Además de todo eso serían boletinados y marcados como depredadores sexuales por el resto de su vida en una base de datos.
Sinceramente, el Internet y la tecnología están creciendo y avanzando a una velocidad tan rápida que incluso los gobernantes no alcanzan a legislar lo suficientemente rápido para controlar el mundo virtual. Así que por ahora no es mi interés el debatir si deberían ser procesados o no. Eso merece su propia columna.
Por ahora lo importante es saber como es que los adolescentes llegan al punto de distribuir fotografías de ellos desnudos por Internet o por celular, y como es que sus padres no se dan cuenta. Normalmente la sociedad mexicana va algunos pasos atrás de las tendencias americanas. Así que debemos de estar alertas.
Si uno busca en YouTube videos de peleas afuera de escuelas uno encontrará un resultado enorme de videos tomados con celular afuera de preparatorias y secundarias públicas en México. Si algo tan crudo como una pelea escolar se encuentra fácilmente en Internet, ¿Qué nos hace suponer que no existen adolescente practicando el “sexting” en México? La ignorancia.
El Internet y los celulares con cámara ahora están disponibles para cualquier estrato social en México. Ya no es algo inalcanzable. Sin embargo, en México entre la gente adulta existe un gran analfabetismo tecnológico. Algunos padres de familia no saben usar un celular, mandar un mensaje, tomar una foto y mucho menos subirla del celular al Internet.
Otros, no saben usar una computadora. Ni siquiera se imaginan qué es un correo electrónico, el MySpace, Facebook, Twitter, LimeWire o el Messenger. Pero además, aunada a su ignorancia tecnológica esta una enorme apatía por aprender. Prefieren hacer todo “a la antigüita” y hasta tienen una jactancia por los métodos rudimentarios de antaño. Por eso llega un momento en el que sus hijos pueden decirles “cuando tú vas, yo ya fui y vine”.
El Internet y la tecnología es parte de la adolescencia actual. Un adolescente aprenderá rápidamente como funciona todo, casi por intuición. Es parte de un requisito social. Es aprender a hablar el idioma que todos hablan. Es ser parte del grupo, se convierte en parte de su identidad y de su movilidad social.
Sin embargo, el peligro reside en el hecho de que se combina esta tecnología con la influencia sobre sexualizada en el mundo. Basta con ver las fotografias de perfil de MySpace para ver como el aparentar ser sexy es un anzuelo para obtener atención, amistades o algo mas. Las barreras de lo que moralmente seríamos capaces de hacer en la vida real se hacen borrosas en el Internet y se abre un mundo de posibilidades.
Fuera de los parámetros morales subjetivos u objetivos de los diversos puntos de vista, el enviar fotografías de uno mismo desnudo por Internet o por celular siempre será una idea estúpida. Se ha dado el caso de que algunas jóvenes que han mandado fotos de ellas desnudas a sus novios, que después de cortar la relación se enteran de que sus exnovios han enviado sus fotos a toda la escuela. Muy al estilo del caso de Belinda.
Definitivamente es responsabilidad de los padres saber que pasa con sus hijos. Aquellos que sean analfabetas tecnológicos, alfabetícense. Actualmente no es una opción, es un requisito. Sepan que hacen sus hijos en Internet y en sus celulares.
Comuníquense con sus hijos. Platiquen de los peligros de enviar o recibir fotografías o videos con algún tipo de contenido sensual o sexual. Más vale prevenir que lamentar. México tardará mucho tiempo en darse cuenta que el “Sexting” esta ocurriendo. Los únicos que podrán proteger a sus hijos son los mismos padres. Aquí no habrá quien arreste a los adolescentes que distribuyan sus fotos. Esta es mi perspectiva, Desde Juárez.
Parte II:
En Internet … ¿24 horas de maltrato?